MONTE STANLEY: Puntas Marguerita (5,109m), Alexandra (5,091m) y Albert (5,088m) + Cascada Murchison

Stanley, que ya se ha hecho famoso por encontrar a Livingstone, divisa los famosos montes de la luna, y los bautiza Ruwenzori, del aborigen “Ru-enzururu” que significa El que hace la lluvia. ¡Ptolomeo tenia razón! Esta cordillera, pura, sumergida generalmente en las profundidades de las nubes y la bruma, que pocas veces se deja ver, son las fuentes del Nilo, durante siglos un misterio geográfico.

De donde provenía este río sagrado? Desde la antigüedad se preguntaban como puede el Nilo irrigan Egipto si atraviesa desiertos y parece proceder de regiones que casi nunca llueve?
Herodoto, historiador griego del Siglo V A.c. creo una hipótesis errónea al confundir el Nilo con el Níger. Sin embargo, Ptolomeo, geógrafo griego, expuso en el siglo II A.c. una versión muy próxima ala realidad: configura un mapa donde se observan grandes montañas nevadas, cerca del Ecuador y a sus pies, hacia el norte unos lagos que dan origen al río. Las denomina las montañas de la Luna. Durante siglos estas montañas fueron consideradas otro enigma mas, algo que los exploradores hablaban pero no podían dar referencias concretas porque ningún europeo las ve.

El 28 de julio de 1862, el oficial ingles John Hanning Speke, alcanza el extremo norte del lago Victoria donde descubre un gran salto de agua, las cataratas Ripon y confirma el origen del Nilo; pero queda por remontar el río que alimenta al lago. De hecho las fuentes son varias. En 1864 el matrimonio Baker llegan al lago Alberto y años mas tarde, Henry Morton Stanley descubre mas arriba, el lago Eduardo y otra extensión de agua mas modesta el lago Jorge y por fin, tras pasar 17 años por esas tierras, en 1889, por casualidad y sin apenas salir de su asombro, divisa las blancas cimas del de una cordillera, siendo el primero en dar noticias concretas de los montes de la Luna. La clave del misterio de las fuentes del Nilo.

Situación

Estas montañas están situadas a 50 Km. del Ecuador; forman una línea fronteriza de unos 80x 30km de extensión, entre Uganda y la republica del Zaire, en una región húmeda del África ecuatorial, donde puede llover casi 300 dias al año. El macizo dispone de un sistema de cumbres superiores a 4.600m, agrupadas en un trecho de 15 Km. cubiertas por nieves perpetuas, y glaciales.

La cima mas elevada es el monte Stanley que culmina en las Punta Marguerita 5091m y Alexandra 5109m. Poco más al sur, el Pico Albert 5087m. Son los únicos cinco miles de esta cordillera formada por rocas no eruptivas.
Al norte del Stanley se encuentra el monte Speke de 4.889m y hacia el sur el Baker con 4843m Primeros intentos de ascensión en 1891, pero fue el duque de Saboya en junio de1906 el conquistador las puntas Marguerita y Alexandra.

Climatología
Mejor época de enero a mitad de febrero o de junio hasta agosto. Malas condiciones metereologicas, roca vegetada, es cuestión de tesón algo de suerte. La constante presencia de nubes y nieblas hacen muy útil el uso de GPS. Lo típico es un amanecer claro, nieve o lluvia al mediodía y al anochecer despejado de nuevo

Acceso
Actualmente desde Uganda. Por Zaire es toda una aventura con pronóstico incierto.
Volar a Entebbe. Desde allí por carretera hasta Kasese. 7h (Transporte público y privado). Finalmente, acceder a la entrada del Parque Nacional de Ruwenzori. 1.646 m
Alojamiento en la entrada del parque o en Ybanda, lugar ideal como base Camp, para todos los preparativos.

Ascensiones
La Ruwenzori Mountain Services controla los permisos y organiza los grupos con guías y portadores para recorrer el “central Circuit” un trekking que parte de Ibanda recorriendo el centro del macizo, acondicionado con caminos y refugios, con la posibilidad de ascender a los tres cinco miles en un tiempo entre 7 a 10 jornadas.
Reservas: trek@rwenzorimountaineeringservices.com

marguerita

Monte Stanley – Pico Margarita, Alexandra y Albert. Siguiendo la ruta original del Duque de Saboya. La ruta mas clásica y la mas repetida.
Tras cuatro dias de caminata desde el CB, se pasa de la vegetación subtropical a la selva de bambú, la zona de brezos gigantes y la famosa travesía de la Cienaga Bingo Bog, para finalizar pernoctando en el refugio Elena.
Al día siguiente, por fin se accede al glacial y tras superar el Plateau Stanley se desciende al glacial Margarita; dirigirse al collado entre la Punta margarita y Alexandra (aprox. 1h); la parte final es la mas emocionante, donde se presentan las mayores dificultades; no olvidar que existen cuerdas fijas en la Marguerita (AD).

albert

Para acceder al Pico Albert, desde la cumbre del Margarita, se desciende al casi extinto glacial Albert y tras 40 minutos de fácil trepada, ya en territorio de la republica Democrática del Congo estaremos en su cumbre. Impresionantes y poco conocidas vistas del monte Speke y la vertiente congoleña del Stanley.

Al regreso, desde el citado collado, se alcanza la punta Alexandra, la de mayor dificultad.
De 5 a 8h mas 3-4h al descenso.
Hasta aquí, lo habitual; el resto de las ascensiones suponen logísticas complejas, tanto en lo técnico, falta de caminos y refugios como en lo administrativo, reacios a facilitar cualquier otro tipo de permiso.

Otras ascensiones.
En el Monte Baker, el grupo de los Humphreys; el monte Speke, el monte Emin o el Gesi; cada uno de los cuales presentas diversas puntas o picos, raramente visitados, incluso algunos vírgenes o sin repeticiones. Además hay cantidad de paredes totalmente vírgenes para los amantes del terreno de Aventura, puro y duro.

EPILOGO

Llegados ha este punto, el alpinista aventurero (o el aventurero que se siente alpinista) ha recorrido un largo periplo para ascender los siete cinco miles de África.
Nos encontramos a los pies del lago Alberto, con la misión cumplida, bien de una tacada o en desiguales etapas, pero en cualquier caso, con la mente dispuesta en el retorno a casa.

Pero antes de partir, la última maravilla: Las cataratas Murchinson, la puesta en escena ante el mundo, el acta de nacimiento desde tiempos inmemoriales, del río Nilo**.
A 43 metros de altura se despeña el poderoso cauce de 49m, por una brecha de poco más de seis metros de anchura. El salto fue descubierto en 1864 por los míticos viajeros decimonónicos, Samuel Baker y su mujer, Florence Sass.

cascada poética copia

Resulta fascinante observar cómo la naturaleza, es capaz de obligar a uno de los ríos más poderosos del mundo a pasar por el ojo de una aguja. El agua, en su caída explosiva, crea efectos hipnóticos hasta dar la sensación de que el arco iris nace entre estos pliegues rocosos.
Son la atracción más espectacular que ofrece el río Nilo en todo su curso de más de 6.600 kilómetros. No son tan altas como el Salto del Ángel, ni tienen el volumen de las cataratas Victoria, o las del Niágara; aun así, su belleza y poder dejan una impresión imborrable.
A 100km al norte de Masindi, población al noroeste de Uganda, una pista atraviesa el parque nacional bautizado por ellas, hasta la localidad de Paraa, (Es un recorrido por unas tierras salvajes y paradisíacas, apenas alteradas por el paso del tiempo, que permanecieron en el limbo de la cartografía hasta mediados del siglo XIX).

Desde el embarcadero de Paraa parte uno de los viajes fluviales más apasionantes que se puedan hacer en la actualidad. La gira quedaría incompleta si se renunciara a viajar hasta la base de las cataratas en una barcaza, acercardose hasta casi la base misma de la sobrecogedora tromba de agua, hasta la inquietante línea invisible trazada en el cauce, a partir de la cual la fuerza succionadora de los remolinos espumeantes hace imposible toda navegación.
Durante tres horas, (un viaje de unas pocas horas en el que los viejos exploradores invertían años) la travesía ofrece al viajero la emocionante experiencia de navegar por el Nilo y observar al mismo tiempo animales salvajes a prudente distancia. Es común divisar hipopótamos, así como grandes elefantes, cocodrilos y búfalos. Desde varios kilómetros antes de llegar, un murmullo ronco, primero, y un fragor creciente, después, van marcando el rumbo para alcanzar el impresionante salto de agua; tan pronto como se llega a las aguas blancas, que parecen explotar por entre las rocas, se comprende por qué Baker se quedó sin habla.

Tambien, la vista desde la cima posee un especial encanto. Un estrecho camino permite acceder prácticamente al borde mismo de la catarata, junto al pequeño agujero abierto entre paredes de roca cubiertas de una vegetación exuberante, por el que se despeñan al vacío… Desde allí se puede ver una de las más potentes trombas de agua en caída, del mundo. Las aguas caen con tanta violencia que a veces los visitantes sienten temblar levemente el suelo.

**Las fuentes del Nilo pese a todo, aún se siguen buscando. Hace unos meses, un grupo de exploradores, liderados por el británico Neil McGrigor, añadieron 107 kilómetros a los 6.671 de longitud del río, retrotrayendo su nacimiento hasta Nyungwe, un bosque protegido de Ruanda; un tramo que está pendiente de verificación oficial.

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